En esta página puede conocer cuál es la dirección IP desde la que se está conectando a este servidor y los datos relevantes de la cabecera headers que envía su navegador.
La IP de su navegador es:
Otros datos de la petición que ha hecho su navegador:
Cabeceras de interés de la petición:
Una dirección IP es una etiqueta numérica que identifica de manera única un dispositivo conectado a una red. Hablamos de dirección IP, porque la red se basa en la capa IP (Internet Protocol), sobre la que habitualmente se utilizan los protocolos TCP (Transmission Control Protocol) y UDP (User Datagram Protocol). Esta red basada en el protocolo IP es lo que habitualmente conocemos como "Internet" o "la nube". Esta etiqueta numérica es en realidad un número de 32 bits, donde cada byte (8 bits) se separa de los demás utilizando el punto ("."). Un número de ocho bits expresado en decimal sin signo toma valores entre 0 y 255. Por tanto, una dirección IP tiene el siguiente aspecto: "192.168.0.1" o "92.68.115.37" sin las comillas.
Aunque el número de direcciones IP es muy grande (dos elevado a la treinta y dos ó 4.294.967.296), algo superior a cuatro mil millones, con el tiempo este número se ha quedado pequeño para direccionar de manera única todos los dispositivos que están conectados a Internet. Por este motivo, se creó un nuevo direccionamiento llamado IPv6 en el que las direcciones se componen de 128 bits, lo que permite un rango de direccionamiento muy superior y ya preparado para el Internet de las cosas o IoT. En la actualidad ambos esquemas conviven, siendo las IPv4 las direcciones comunes de los dispositivos domésticos y empresariales personales y las IPv6 las direcciones más habituales en los servidores que no dan servicio directo al público, sino que se comunican con otros servidores que sí lo dan.
Una dirección IPv4 consta de dos partes. Habitualmente la parte superior (los bits más significativos) de la dirección indican el número de red y la parte interior (los bits menos significativos) el número de dispositivo dentro de esa red. Desde el inicio del direccionamiento IP se seleccionaron cinco tipos de direcciones IP a las que se suele hacer referencia por su clase:
Para posibilitar la presencia de muchos más dispositivos de los teóricos en Internet, se idearon las redes privadas, que utilizan rangos específicos de direcciones que no se pueden usar para dispositivos de acceso público. Estos rangos son los siguientes:
Por último, existe un rango especial de direcciones IP que va del 127.0.0.1 al 127.255.255.255. El uso de estas direcciones se ha dejado reservado.
El número de dispositivos dentro de una red se ve algo reducido porque no se usa el 0 ni tampoco el valor máximo (se emplea para dirigirse a todos los dispositivos de esa red al mismo tiempo (broadcast). Por tanto, una red clase C tiene en realidad 254 dispositivos, del 1 al 254.
Cabe destacar, que como contraposición a las direcciones privadas o especiales, el resto de direcciones se denominan públicas. Estas son las direcciones que se emplean para identificar de manera única un dispositivo en el conjunto de Internet.
Teniendo en cuenta el grandísimo número de dispositivos conectados a Internet en todo momento, cabría preguntarse cómo es posible que no se hayan terminado las direcciones IP disponibles. La respuesta es porque se utiliza el método NAT (Network Address Translation). Su funcionamiento es sencillo. La idea es crear redes con direcciones privadas que, cuando tienen que comunicarse con otros dispositivos "externos", utilizan únicamente una dirección IP. Por ejemplo, en la red de nuestra casa posiblemente los dispositivos estén en el rango 192.168.0.1 a 192.168.0.254. Como este rango es privado, todos los dispositivos de la misma red pueden comunicarse entre sí sin necesidad de "salir" a Internet. Cuando lo hacen es para comunicarse con un dispositivo "externo" que sí tiene una IP pública. La magia consiste que que el enrutador (router) de nuestra cada traduce (cambia) la dirección de cada dispositivo interno en una única IP externa en el tráfico saliente y la vuelve a convertir en una IP privada en el tráfico entrante. Aunque parece complicado, es relativamente sencillo y nuestro enrutador lo hace de manera continua. De este modo, aunque en nuestro hogar hay varias decenas de dispositivos, únicamente estaremos consumiendo una dirección IP pública. En una gran empresa se podrían definir varias subredes privadas de clase "C", utilizar redes de clase "B" o "A", o una combinación de las anteriores. El resultado es que únicamente aquellas máquinas que deban dar un servicio público necesitan una dirección IP pública. El resto de dispositivos, la gran mayoría, pueden utilizar direcciones privadas.
En definitiva, cuando se emplea NAT, los dispositivos con direcciones privadas sólo se pueden comunicar de manera directa con otros dispositivos con direcciones privadas de su misma red. Por otra parte, cualquier dispositivo con una IP pública puede comunicarse de manera directa con cualquier otro dispositivo con una IP pública. Para la comunicación entre dispositivos de direcciones privadas con otros de direcciones públicas es necesaria la intervención de un enrutador y el esquema NAT.